Las Esculturas del Templo de la Alameda





   Situado en el barrio de la Alameda de Osuna (Barajas) el Parque del Capricho en origen fue una de las casas que los duques de Osuna tenían en Madrid a finales del s.XVIII y que consistía en un palacete y un jardincito privado que más tarde ampliarían siguiendo la innovadora moda del jardín inglés, convirtiéndose en uno de los escenarios madrileños destacados dentro de la vida social, económica y política de la aristocracia ilustrada de entonces.
   El Parque está jalonado por una serie de curiosas construcciones entre las que se encuentra un Templo de estilo clásico. Situado sobre un promontorio cerca del Palacio, al norte, consiste en una construcción de planta ovalada rodeado por doce columnas de orden compuesto o jónico, dependiendo de la publicación, dispuestas en cuatro grupos de tres dejando dos pasillos centrales que convergen en el centro de la elipse donde hoy en día podemos contemplar una estatua del dios Baco. Pedro Navascues atribuye a Mulot, jardinero francés que trabaja en el Petit Trianon de María Antonieta en Versalles, la creación de esta arquitectura debido al "fuerte carácter francés de su diseño”(P.NAVASCUES,1975,p.11). Carmen Añon en un principio no descarta a Mulot como posible autor del Templo, aunque en una publicación posterior baraja varios nombres entre los que no se encuentra el arquitecto José de la Ballina (C.AÑON Y M.LUENGO,2003,p. 74-75), que es al verdadero artífice de esta construcción según se desprende de unos documentos hallados en el Archivo. En cuanto a la escultura Pedro Navascues tan solo se limita a decir de la estatua que es “una mediocre escultura de Baco en mármol” (P.NAVASCUES,1975,p.11) , mientras que Carmen Añon afirma que “la obra de escultura la realizará José Guerra, que también parece colaborar en los adornos para una estatua de Venus, que ignoramos si será la de Juan Adán” (C.AÑON,1994,p.123) y Ana Luengo matiza que “Los capiteles y la escultura las realizó José Guerra” (A. LUENGO AÑON,2001,p.227) . Esta idea sin embargo parte de un estudio anterior realizado por Enrique Pardo Canalis (E. PARDO CANALIS,1951, p. 45-46) que basándose en documentos de archivo llega a la conclusión que José Guerra realiza varios trabajos en el Templo de la Alameda, uno es anterior a 1788 y no sabría decir en qué consiste, el otro es posterior a esta fecha, y consiste en la ejecución de la estatua de una Venus (V. ALBARRÁN MARTÍN, 2005, P.401-402, vuelve a reproducir nuevamente las conclusiones de Enrique Pardo Canalis respecto a las obras realizadas por José Guerra para los Osuna en la Alameda). Posteriormente Carmen Añon llega a una solución de compromiso   y reparte la tarea de la estatua de Venus entre dos escultores, José Guerra que realiza los adornos de la Venus en 1788 y Juan Cháez que es contratado también en esta fecha para la ejecución de la estatua de la Venus, reconociendo que ignora quién es el autor de la estatua de Baco actual (C.AÑON Y M.LUENGO, 2003, p.125-127).  Lo que entonces no queda claro es porqué a José Guerra se le abonan 4.000 r.v. en 1792 por los trabajos en una Venus y que la piedra de mármol de Carrara cuando pasa al taller de Juan Chaez se halla en “su primer desvaste”.
 

   Los documentos que consulta Enrique Pardo Canalis se encuentran en el Archivo Histórico Nacional en la sección Nobleza (esta sección fue extraída del Archivo ubicado en Madrid (CSIC) y llevada al Hospital de Tavera en Toledo). El documento consiste en seis hojas archivadas en una carpetilla con la signatura OSUNA,CT.393,D.25 y el nombre de José Guerra y guardan relación con el encargo de la estatua de una Venus que los Osuna hacen a este escultor. Aunque se trata de un documento contable el origen es una carta y una nota adjunta que escribe José Guerra a la duquesa de Osuna a las que se van añadiendo una serie de recibos ordenados por orden cronológico. No obstante faltan 3 documentos (4,5 y 7) ya que las hojas se numeran del 1 al 9.El primero es una carta que José Guerra escribe a la duquesa reclamando el pago de una escultura hecha para el Templo de la Alameda (A.H.N. OSUNA, CT. 393, D.25, 1, Anexo I, 1 y 2). El segundo es una nota que Enrique Pardo dice que está sin fechar y en la que se puede leer en qué consistía la obra de escultura realizada para el Templo de la Alameda, los atributos de Venus y su basa que el escultor tasa en 6000 reales de vellón (A.H.N. OSUNA,CT.393,25,2, Anexo I, 3 y 4). Los otros cuatro documentos son una orden de pago y recibí por 6.000 r.v. fechado en 1788 ( A.H.N. OSUNA,CT.393,25,3, Anexo I,5 y 6), un recibí de 4.000 r.v. de 1790 por un Pedestal (A.H.N. OSUNA,CT.393,25,6, Anexo I, 7) y otro recibí de 4.000 r.v. fechado en 1792 por el trabajo realizado en la estatua de una Venus (A.H.N. OSUNA,CT.393,25,8 Y 9, Anexo I, 8 y 9). Enrique Pardo llega a la conclusión de que como la nota no ésta fechada y la piedra para la escultura de la Venus no llega hasta 1789 ( Posiblemente el número 4 de los documentos desaparecidos ya que Enrique Pardo lo recoge en una de sus publicaciones, Pardo, 1951,p.46) el abono de los 4.000 r.v. fechado en 1792 debe ser el pago por los atributos de la Venus que describe la nota.

   He consultado personalmente estos documentos comprobando que algunos tienen anotaciones de tipo contable en el reverso con sus correspondientes fechas que Enrique Pardo no transcribe. De esta manera por detrás de la carta hay un breve resumen del contenido de la misma, así como un apunte de la duquesa en el que consulta a D. Juan Gómez, mayordomo de los Osuna en ese momento, si es cierto que se ajustó el precio en 6.000 r.v., y la contestación de Gómez de ser cierto junto con la orden del libramiento de “el todo o lo que se pueda” con fecha de resolución del 20 de agosto de 1788. En la nota adjunta por detrás arriba está escrita la fecha de 20 de agosto de 1788, en el medio hay otro escrito que dice “su cuenta -de Don Josef Guerra, profesor de escultura- de los adornos que hizo en el templo de la Alameda, que importa” y la cantidad de 6.000 r.v., y más abajo está el apunte del libramiento de esta cantidad con fecha 29 de agosto de 1788. Pero es que además el documento número 3 contiene la orden de pago de los 6.000 r. v. a favor de José Guerra “en el que se ajustó la obra que ha hecho en el Templo de mi Casa de Campo de la Alameda” escrita y firmada por la duquesa en Madrid el 25 de agosto de 1788 por una de las caras y por la otra el recibí firmado por José Guerra el 27, parece que de septiembre -no se lee bien el mes- de 1788 y D. Manuel de Cubas, el entonces tesorero, por dicha cantidad (A.H.N. OSUNA,CT.393,25,3). Yo creo por tanto que no existe duda que la obra a la que hace referencia la carta es la misma que la de la nota por lo que ambas deben fecharse en 1788 correspondiendo el pago de 6.000 r.v. a los atributos de la Venus.
    
   Guerra realiza otros trabajos en el Templo a parte de la Venus ya que el 28 de octubre de 1787 se le abona la cantidad de 285 r. v. por el Remate de la obra del Templo (A.H.N. OSUNA, CT.404,D.14,8)  y de 1.105 r.v. por ayudar al escultor Miguel Aguado en la ejecución de los capiteles del Templo  (A.H.N. OSUNA, CT.404,D.15). Ambas cuentas quedan saldadas en 1787. Con respecto a la obra de Remate del Templo comentar que en la misma carpetilla hay otros recibos dentro de este mismo concepto extendidos a otras personas por trabajos de cantería, carpintería, montaje del andamio y colocación del Remate por lo que yo deduzco que se trata de la cúpula hoy desaparecida que cubría dicho templo. Estos trabajos debieron comenzar en agosto de 1787 y finalizar más o menos en marzo de 1788, con un coste total de 10.941 r.v. En cuanto a los documentos que hacen referencia a los capiteles del Templo están guardados en otra carpetilla con el nombre de Miguel Aguado de los cuales el último corresponde al recibí firmado por José Guerra. Miguel Aguado había estado trabajando en los capiteles desde más o menos octubre o noviembre de 1786 hasta marzo de 1787 recibiendo la ayuda de José Guerra tal vez al final para cumplir con los plazos acordados, por lo que la obra de los capiteles hay que adjudicársela a Miguel Aguado y no a José Guerra como dice Ana Luengo (A. LUENGO, 2001,p.227).
  
      Retomando la historia de la Venus en 1789 llega la piedra de carrara por lo que se lleva al taller de José Guerra pues es el escultor contratado para realizar el encargo. Guerra comienza a devastar la piedra pero la duquesa en 1790 contrata a otro escultor, Juan Chaez, para que termine la obra (A.H.N. OSUNA, CT.393,D.29) y pide consejo a Manuel Álvarez, también escultor, para que la ayude a tasar el trabajo que lleva realizado hasta el momento José Guerra en la Venus (A.H.N. OSUNA,CT.393,D.26). Finalmente se llega a un acuerdo por lo que se le paga a José Guerra 4.000 r.v. en 1792 por la Venus inconclusa (A.H.N. OSUNA,CT.393,25,8 y 9) y se traslada la piedra del obrador de José Guerra al de Juan Chaez. Juan Chaez no cumple con su compromiso de finalizar la escultura en el plazo acordado por lo que los duques de Osuna le llevan a juicio ya que le han adelantado una cantidad importante de dinero (A.H.N. OSUNA,CT.393,25,8 y 9) y trasladan nuevamente la piedra de la Venus en su primer devaste al taller de Juan Adán que termina la estatua en 1795 (A.H.N. OSUNA,CT.393,D.36). Por tanto los documentos 8 y 9 (A.H.N. OSUNA,CT.393,25,8 y 9) con fecha uno de ellos (nº8) de 1792 hacen referencia al acuerdo al que llegan los duques con José Guerra de abonarle 4.000 r.v. por la Venus inconclusa y no al pago de los atributos de Venus como sugería Enrique Pardo ya que esta obra como hemos visto ya había sido abonada en 1788 por 6.000 r.v. (Enrique Pardo cuenta todas estas vicisitudes por las que pasa la estatua en su artículo publicado en la revista Goya 102, La Venus de Adán, 1971, p.435-436).

   De todo esto se deduce que José Guerra queda fuera de la Alameda en 1790 y no creo que la duquesa volviera a contratar sus servicios pues prescindió de él sin terminar el encargo de la Venus. Corrobora esta idea el hecho de que en los listados que efectúa el propio escultor para la Academia de San Fernando en dos ocasiones, una en 1803 (A.R.A.A.S.F. 5-172-2) para solicitar el reconocimiento como académico de mérito y otro en 1814 (A.R.A.A.S.F. 5-173-2) cuando solicita la plaza de Escultor de Cámara que había quedado vacante tras la muerte de Pedro Michel, no menciona ningún trabajo realizado en la Alameda para los Osuna. Si realmente José Guerra hubiera realizado alguna escultura de relevancia en la Alameda lo habría incluido en estos listados igual que incluyó el Neptuno realizado para la Casa que los Oñate tenían en el Paseo de Recoletos, ya que estos memoriales son como el currículum vitae de los artistas en aquella época, más cuando tienen que acreditar que son los mejores candidatos para el puesto.
  
  En conclusión durante los primeros años los duques adornaron su finca de recreo con esculturas traídas de otras haciendas pertenecientes a la familia o mediante nuevas adquisiciones, este pudo ser el caso de la Venus Medici que describe Mateo Guill en 1789 (A.H.N. OSUNA,C.1699,D.2), más tarde sin embargo prefieren obras de encargo y comienzan a contratar artistas. Entre 1787 y 1788 José Guerra realiza varios trabajos en el Templo, trabaja en el Remate final así como en los capiteles ayudando a Miguel Aguado, al tiempo que se le encarga la ejecución de una Venus de la cual hasta la fecha solo ha realizado los atributos ya que la piedra de carrara para la figura de la diosa no llega hasta 1789. De 1789 a 1790 trabaja en un pedestal para el Templo (posiblemente el pedestal sobre el que se sitúa la estatua de Baco actualmente pues como hemos dicho antes todo el documento hace referencia al encargo de una Venus para el Templo, ya que el “gran pedestal” sobre el que se sitúa la Venus Medici que describe Mateo Guill en el inventario que realiza en 1789 parece que no se ajusta mucho al actual) y comienza la ejecución de la Venus en la piedra de Carrara. A la duquesa no le debió gustar el trabajo todavía muy barroco de José Guerra así que decide cambiar de escultor. En 1790 contrata a Juan Chaez para hacer la Venus y prescinde de los servicios de José Guerra. Juan Chaez tampoco termina la Venus por lo que la piedra pasa al obrador de Juan Adán quien la concluye en 1795. Durante estos cinco años se ha construido el Abejero por lo que los duques deciden colocar al dios Baco, cuya procedencia de momento desconocemos pero que seguramente no es obra de José Guerra, en el Templo como así viene reflejado en distintas publicaciones (V. AGUADO, “Rima en alabanza de la Alameda” 1801; N. CRUZ BAAMONDE, “Viaje por España, Italia y Francia, 1812 y  P. MADOZ, “Diccionario Geográfico-Estadístico-Histórico de España y sus posesiones en ultramar, 1948, tomo I, p. 186-189, así como un Inventario de los Osuna de 1807 (OSUNA,CT.534,D.1) colocan la estatua de Baco en el Templo) y reservar el Abejero para la Venus de Adán (Inventario de 1807,OSUNA,CT.534,D.1, menciona la Venus de Adán en “la Abejera”), colocando los atributos de la Venus de José Guerra (fig.3) en otro lugar del parque, al pie de un pequeño estanque no lejos del templete ocultos por la vegetación, como soporte ruinoso del busto de lo que parece ser una amazona de época clásica ( ANEXO II).
 
Estanque del Capricho
Estanque del Capricho


BIBLIOGRAFÍA

AGUADO, VENTURA. “Rima en alabanza de la Alameda” 1801.
ALBARRAN MARTIN, VIRGINIA. “Escultores académicos del siglo XVIII en el Diccionario de Ceán Bermúdez. Nuevas Adiciones (I). A.E.A., Madrid, tomo LXXVIII, n. 310, 2005. p. 145-162.
AÑON FELIU, CARMEN. “El Capricho de la Alameda de Osuna”, Madrid, 1994.
AÑON FELIU, CARMEN; LUENGO, MONICA; LUENGO, ANA. “Jardines artísticos de España. El Capricho”,lugar , 1995. P.147-159.
AÑON FELIU,C. Y LUENGO AÑON, M. "El Capricho de la Alameda de Osuna. Madrid: Ayuntamiento de Madrid, Madrid, 2003.
CEAN BERMUDEZ, JUAN AGUSTIN. “Diccionario de los más ilustres profesores de las Bellas Aretes en España”, 1779. Documentos inéditos conservados en la Biblioteca Nacional. Madrid.
CRUZ BAAMONDE, NICOLAS. “Viaje por España, Italia y Francia, 1812
LUENGO AÑON, ANA. “Historia de los parques y jardines en España. Jardines Barrocos y Neoclásicos”, lugar,2001,p.226-230.
MADOZ, PASCUAL. “Diccionario Geográfico-Estadístico-Histórico de España y sus posesiones de ultramar”, tomo I, 1848, p. 186-189.
NAVASCUES PALACIO, PEDRO. “La Alameda de Osuna: una villa suburbana”, Revista estudios pro-arte, 2, Barcelona, 1975, p.7-26.
OSSORIO Y BERNARD, MANUEL. “Galería biográfica de artistas españoles del s.XIX”, Madrid, 1868-1869.
PARDO CANALIS, ENRIQUE. “Escultores del s. XIX”, CSIC, Madrid, 1951. P.43-49 y p.180-187.
PARDO CANALIS, ENRIQUE. “La Venus de Adán”, Revista Goya, 102. p. 435-436.
SERRANO FATIGATI, ENRIQUE. “Escultura madrileña desde mediados del s. XVI hasta nuestros días”, B.S.E.E., Madrid, tomo XVIII, 1910, p. 278-280.
V.V.AA “Antecedentes de la Alameda de Osuna”, Madrid, 1977.

ARCHIVO
ARCHIVO HISTORICO NACIONAL (A.H.N.)
-          OSUNA, CT. 393, D. 25
-          OSUNA, CT. 393, D.36
-          OSUNA, CT. 404, D. 14
-          OSUNA, CT. 404, D. 15
-          OSUNA, CT. 393, D.26
-          OSUNA, CT. 393, D. 29 Y 20BIS
-          OSUNA CT. 534, D. 1

ARCHIVO DE LA REAL ACADEMIA DE LAS ARTES DE SAN FERNANDO (A.R.A.A.S.F.)
            -  A.R.A.A.S.F. 5-172-2.
            -  A.R.A.A.S.F. 5-173-2.


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